Aún más cosas que Rick Astley nunca te haría…

Para el que no sepa de que va la cosa… Gracias Hugo.
Acabo de caer en la cuenta de que hoy hace diez años de que Frank Sinatra, probablemente el artista más grande, más coquero y más mafioso de el mundo y parte de Las Vegas, murió.
Desde aquí mi pequeño homenaje a este crack de la música.

HIJO DE PUTA. Así, con todas las letras. El cabrón seguro que ha dicho por lo bajini “OWNED!”

Esto es llevar la causa gay hasta el final y lo demás son tonterías.

¿Es un pájaro? ¿Es un avión? No, es un tío que da mucho mal rollo.
Bonus enviado por angeek:
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No seáis mal pensados, no son unos fetichistas raros, simplemente son unos roleros jugando al Princesshamer 4000.
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Hoy, por fin me he dado cuenta. En la vida el éxito se mide por cosas grandes.
Un coche grande, una moto grande, una casa grande, una piscina grande, una tele grande, un disco duro grande, una cartera grande, una polla grande, una ciudad grande, un iPod grande, una agenda grande, unas tetas grandes, una jeta grande…
Pues que queréis que os diga, yo no quiero hacerme grande.
Menudo descubrimiento Facto Delafé.
Siempre he reconocido que cuando conduzco soy una persona muy arisca y violenta. No aguanto nada del resto de conductores, y para que mentir, me creo que conduzco mejor que los demás. Eso la verdad es que me hace bastante infeliz y que la experiencia al volante sea de lo más dramática.
Sin embargo he descubierto que cuando oigo a Facto Delafé todo cambia un poco. Reduzco la velocidad, me paro en los pasos de peatones, cedo el paso aunque tenga preferencia, en definitiva soy más permisivo y me relajo mucho más, disfruto más de la experiencia de la conducción.
Esto es lógico, Facto Delafé es uno de los grupos más ñoños y con letras bonitas que he escuchado en mucho tiempo. Obviando a La Casa Azul (que es mi grupo favorito) me recuerdan bastante a Pastora. Cuando escucho sus canciones es como con el primer disco de Pastora, me transporta a un lugar diferente.
Supongo que es porque ambos grupos son muy costumbristas, como una película de Almodovar, hacen letras para la vida diaria y se dejan de historias raras.
Quizás me ponga demasiado trascendental, pero no se, es lo que siento. Últimamente me fijo más en estas cosas, en las pequeñas cosas, en las tonterías, en esas cosas que vemos cada día pero que nunca miramos. Las palmeras, el cielo, los atardeceres, los bancos vacíos, los amaneceres… me siento más fuerte, más libre, mejor.
Y todo esto para recomendar un jodido grupo de música, estoy fatal. Os dejo con Enero en la playa, de Facto Delafé y las flores azules.
Y tu piel es blanca como esta mañana de enero demasiado hermosa como para ir a trabajar. Sin pestañear hablamos con el jefe un cuento chino y, como niños, nos volvemos a acostar. Se supone que debía ser fácil ¿Tienes frío? Pero a veces lo hago un poco difícil. Perdón. Suerte que tú ríes y no te enfadas porque eres más lista y menos egoísta que yo ¿Todavía tienes frío? Bueno, cierra los ojos un minuto que te llevo a un lugar.
Imagina una calita, yo te sirvo una clara. Es verano y luce el sol, es la costa catalana. Estamos tranquilos, como anestesiados. Después del gazpacho nos quedamos dormidos mirando el Tour de Francia en la típica etapa donde Lance gana imponiéndose al sprint con un segundo de ventaja en el último suspiro colgándose a sus hombros el maillot amarillo. De nuevo al chiringuito, un bañito, un helado de pistacho y un partido al futbolín. Lanzamos unos frisbis, jugamos a las cartas y acabamos cenando sardinas y ensalada. Bebemos, dorados. Hablamos, callados. La luna, la sal, tus labios mojados. Me entra la sed y pido una copa y España se queda en cuartos en la Eurocopa.
Pero nos da igual, hoy ganaremos el Mundial. Subimos a casa, hacemos el amor y sudamos tanto que nos deshidratamos. El tiempo se para, el aire no corre. Mosquitos volando y grillos cantando y tú a mi lado muriendo de sueño. Cansada, contenta, me pides un cuento y yo te lo cuento, más bien me lo invento. Te explico que un niño cruzó el universo montado en un burro con alas de plata buscando una estrella llamada Renata que bailaba salsa con un asteroide llamado Julián Rodríguez de Malta. Malvado, engreído, traidor y forajido. Conocido bandido en la vía láctea por vender estrellas independientes a multinacionales semiespaciales. Y te duermes…
Vivan las noches. El sol, la sal en tus labios.
Al principio, como siempre, dormimos abrazados y cuando ya suspiras me retiro a mi espacio. Me gusta dormir solo a tu lado de la cama, de esta cama ahora repleta de mantas en esta mañana fría, fría, fría, congelada, congelada.
- ¿Te gusta Futurama?
- No se que es eso.
- ¿Y Doraemon?
- No
- ¿No? ¿Y eso?
- Es para niños.
- Tienes siete años.
Conversaciones con un niño.

Un vendedor de armas sin principios es secuestrado por unos terroristas en Afganistán para que construya con sus propias manos un misil Jericoh, el arma definitiva. Sin embargo la cosa no les sale bien y Tony Stark se construye un traje que le ayudará a escapar de ahí, y mucho más…
Me gusta:
No me gusta:
Nota: Yo no he leído el cómic, así que valoro única y exclusivamente la película como obra independiente.
Lo reconozco no tengo iniciativa, y nunca la he tenido, así que supongo que nunca la tendré. Esa fue una de las grandes fuentes de discusiones con Julia, ella me pedía que decidiera donde ir o que hacer, y yo nunca jamás lo hacía, lo cual desembocaba en tonterías y enfados.
Nunca he sabido ni he querido tomar decisiones, no me gusta. No me gusta comprometerme y no me gusta comprometer a los demás, lo reconozco. Necesito el beneplácito de los demás para sentirme más seguro a la hora de llevar a cabo algo con iniciativa.
Odio defraudar a los demás y cuando decido una peli para ver, un sitio donde cenar, un bar donde ir me da miedo hacerlo. Prefiero conformarme con lo que elijan los demás que llegar a un sitio y que sea una mierda, por mi culpa.
Por eso mismo no tomo decisiones, o al menos lo intento. Además, las pocas veces que lo hago la suelo cagar. Por ejemplo cuando me compré el iPod Vídeo, a la semana siguiente iPods nuevos. Me decido a comprarme el iPhone y todo indica que al día siguiente de yo tenerlo saldrá uno nuevo, con un montón de nuevas features.
Se me jode el cable del portátil, decido a comprar uno y parece ser que me he equivocado y el que he pedido no es compatible con el mío. No pasa nada, el inglés que me lo ha vendido dice que lo cambia sin problemas, espero que sea verdad, sino habré perdido 41 euros ganados con el tecleo de mis dedos, y me jode.
Solo falta que ahora Sony decida no continuar con la Playstation 3, al más puro estilo Dreamcast.
Ojalá fuera un niño, no tendría que pasar por toda esta mierda, solo tendría que jugar con mis juguetes y grabar a mis compañeros de clase mientras se matan a palos.
Alexliam, haciendo el canelo desde 1983.

Yo no he sido, lo juro, aunque haya ocurrido en Málaga…